Cómo escuchar, Cómo reflejar

REFLEJAR

En este artículo me voy a referir al reflejo aplicado a la escucha y comunicación con los niños pero por supuesto, las mismas pautas son aplicables a jóvenes y adultos.

REFLEJAR ES ALGO MÁS QUE REPETIR COMO UN LORO: Repetir como un loro es volver a decir lo que el niño dice (adolescente, adulto, etc), palabra por palabra, pero la mera repetición mecánica no es suficiente. El objetivo es ayudarnos del reflejo para imaginarnos a nosotros mismos dentro de los pensamientos, de las emociones y de las sensaciones corporales del otro, de manera que le devolvemos fielmente a la otra persona, con nuestras palabras y nuestros gestos lo que estamos observando (lo que dice y como lo dice -tono, entonación-, lo que hace, transmite su cuerpo -postura, gesto-). Al mostrar que le comprendemos, o que nos esforzamos por comprendes, ofrecemos “algo” más potente que la mera repetición, que permite y conduce al niño a reflexionar sobre sí mismo.

EL “BUEN” REFLEJO (qué es importante observar y reflejar)

REFLEJAR LAS EMOCIONES: está técnica viene muy bien cuando los niños exteriorizan sus sentimientos, incluso emociones intensas (aunque no lo hagan verbalmente). Tanto el lenguaje verbal y no verbal como la conducta, como ya hemos visto, suelen darnos indicaciones sobre qué emociones están preocupando al niño, a la persona.
Podemos comenzar por:

  1. No tratar de “parar”, “contener”, “consolar”, “controlar” rapidamente : No tenemos que secarles las lágrimas de inmediato, ni decirles: “Por favor, controla el enfado”. Lo primero sería que el niño esté, permanezca un momento con las lágrimas y con la rabia o lo que surja.

Es importante recordar que no somos responsables de lo que sentimos y que No podemos obligar a nadie a que se sienta de una manera u otra.

2. Tras la leve pausa anterior, Reflejar verbalmente las emociones (lo que observamos, sin interpretar ni hacer juicios): “Tienes cara de enfado y ofuscación”. Parece que va a venir un mar de lágrimas”.
Este reflejo le hacemos con mucha CAUTELA: por ejemplo podemos ofrecerle nuestro reflejo como una sugerencia “¿te parece correcto si digo que estás muy triste? o podemos decir “Es como si algo por dentro de tus pies estuviera enfadado” (al observar que patalea o les mueve agitadamente)

De esta forma, el niño puede aprender a observar su conducta y a contemplar sus emociones desde una cierta distancia (“si quieres saber como huele la sopa, es mejor que no metas la cabeza en ella”)

Los padres y educadores, solemos temer las emociones de los niños. No sabemos qué hacer con ellas, sobre todo cuando son emociones intensas o sombrías, como son la rabia o la tristeza. Tenemos miedo de que las emociones se hagan más intensas si les prestamos atención.
Es posible que sea así momentáneamente, pero si dejamos espacio para una emoción, o permanecemos con ella de manera atenta, esta sensación corporal puede ser una fuente de cambio (esto lo podemos aplicar para nosotros mismos y nuestra propias emociones)

3.  Permanecemos receptivos  y abiertos para comprobar si el reflejo encaja con lo que el niño está sintiendo, si fuera así funcionará como una invitación para que el niño  empiece a reflexionar sobre lo que hay debajo de la emoción

Si no fuera así, también puede funcionar como una invitación para seguir explorando (punto 4: nos corrige y va matizando la cualidad emocional de lo que siente)

4. Permanecemos abiertos a posibles “correcciones“: no hay que olvidar que tanto los niños como los adultos saben mejor que nadie lo que les pasa por dentro de ellos mismos. Si lo entendemos mal o no hemos captado adecuada o totalmente lo que el niño, el adolescente, el adulto nos quiere decir con nuestra actitud de escucha le brindamos la libertad para buscar otras palabras, otra forma de expresar o acercarse a lo que está sintiendo, mirando dentro de él mismo. Nuestra observación de “pareces muy triste” puede trasformarse en “No, estoy desesperadamente triste”, si esto último encaja mejor con su emoción interna.

El estar abierto a que nos corrijan es más importante con los niños que con los adultos porque a los adultos les resulta más fácil defenderse por sí solos mientras que los niños dependen más de las intenciones de los adultos.

5. Seguimos escuchando hasta que acaben de contar su historia: si el niño sigue repitiendo lo mismo, es porque no se cree que le hayamos escuchado.

REFLEJAR LA ESENCIA: Reflejar es en gran medida una cuestión de elección. Nos preguntamos a nosotros mismos qué palabra es más importante que reflejemos.
REFLEJAR RESUMIENDO: si la otra persona, …, el niño tiene muchas cosas que decir y le desbordan las palabras, podemos frenar el aluvión ofreciéndole un espacio de reflexión con nuestro resumen de lo que nos ha contado, incluyendo la observación de cuándo y cómo nos lo ha contado.
REFLEJAR LO POSITIVO: el reflejo sienta las bases para el cambio, pero el repetir las cosa negativas que el niño está haciendo puede inhibir más que estimular. Entonces, si tenemos elección, asegurémonos de reflejar las cosas positivas
REFLEJAR UN CAMBIO VISIBLE: es importante estar atentos durante la conversación a los posibles cambios en la expresión facial, la respiración o en la postura de la persona (niño, …): unos hombros que se caen (si decimos que se relajan estaríamos interpretando más que reflejando), un sonido que se escapa (lo que parece un suspiro), un que cambio en la comisura de los labios (lo que parece una sonrisa). Devolver está información es una forma de reflejar. Es importante recordar hacerlo evitando manifestar algún juicio o apreciación: “ahora tienes mucho mejor aspecto” manifiesta aprecio, pero puede generar resistencia mucho más fácilmente que “veo que no tienes el ceño tan fruncido como antes”
REFLEJAR UN DESCUBRIMIENTO: cuando un niño descubre algo por sí mismo puede ser un enorme incentivo para él, especialmente si lo oye de nosotros a través de nuestro reflejo. Si el niño introduce algún elemento nuevo, asegurémonos de reflejarlo. Partes de alguna historia que ya había contado, o repeticiones de algo que ya apareció antes, no tenemos porque reflejarlas por segunda vez.

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Acerca de elisaherrero28

Psicología-Psicoterapia HUMANISTA
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2 respuestas a Cómo escuchar, Cómo reflejar

  1. Anónimo dijo:

    Gracias Elisa, a ver si lo pongo en práctica con Yago

    Date: Tue, 15 Sep 2015 18:49:34 +0000 To: sonmarticardenal@hotmail.com

    Me gusta

  2. Pingback: El rol del Psicólogo-Psicoterapéuta: Interacción | Psicólogos Santander-Elisa Herrero – Psicoterapia Humanista: PRESENCIAL, ON-LINE (SKYPE), TELÉFONO, CORREO ELECTRÓNICO

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